MENDIZABAL, LUIS M.ª
Es de alabar y agradecer está recopilación porque, al tiempo que nos facilita no tener que dispersarnos en la búsqueda de tantos documentos, nos permite, para muchos, conocer por primera vez estos escritos y saborearlos, y otros que quizá ya conocíamos para volver a repasarlos y rumiarlos, que «no el mucho saber harta y satisface al alma, sino el gustar de las cosas internamente».
La figura del P. Luis María Mendizábal fue y es, en sí mismo, un faro de luz. Lo fue y lo sigue siendo con la recopilación de estos escritos que nos permite que toda la sabiduría rumiada, al igual que la Virgen, durante toda su vida en el contacto con Cristo en la oración y en los sacramentos, nos siga llegando hoy a todos nosotros.
En mi etapa final como obispo de la diócesis de Alcalá de Henares acepté gustoso el que se recogieran testimonios (ne pereant probationes) sobre la vida y virtudes del muy querido P. Mendizábal con el fin de iniciar el proceso de su beatificación-canonización. Siguiendo la premisa del Evangelio, «por sus frutos los conoceréis» (Mt 7,20), tengo la convicción íntima d